27 de enero de 2026.
La Habana vuelve a latir al ritmo del Festival Internacional Jazz Plaza, una cita que transforma la ciudad en un mapa sonoro donde confluyen culturas, estilos y generaciones. Teatros, salas y espacios icónicos se abren para celebrar la diversidad musical, y entre ellos, la Fábrica de Arte Cubano (FAC) se erige como uno de los escenarios de esta 41ª edición.

La programación arranca el miércoles 28 con Gino Sitson, un virtuoso camerunés radicado en Nueva York que celebra tres décadas de carrera con un álbum grabado en Cuba. Ese mismo día, Zhang Yi junto con Ensemble de Música Antigua de Dunhuang traerá un espectáculo inspirado en la Ruta de la Seda, mientras que el saxofonista Ayo Brame pondrá a vibrar al público con su estilo expresivo y purista.
El jueves 29 será una jornada de contrastes en FAC: el Septeto Santiaguero traerá la fuerza del son tradicional cubano en la Nave 4, mientras que la pianista y compositora azerbaiyana Amina Figarova desplegará su sexteto en la Nave 3, y el cuarteto internacional Chroma 4 encenderá la Nave 1 con su mezcla de jazz-rock, latin jazz y texturas electrónicas.
Durante el viernes 30, FAC se convierte en un puente cultural con Sireré Flamenco, un proyecto que une las raíces del flamenco con la música afrocubana. La noche también contará con la potencia de Igor Butman y su Moscow Jazz Orchestra, y con el talento del trompetista gallego Ricardo Formoso.
El sábado 31 será un despliegue de diversidad: Compota de Manana presentará su concepto de Alternatimba, Aaron Goldberg llegará con su trío para demostrar por qué es uno de los pianistas más influyentes de su generación, y AZAF ofrecerá su propuesta de afro-jazz cargada de memoria y compromiso social.
La progración cerrará el domingo 1ro de feberero con la agrupación vienesa Dusha Connection, la legendaria Steel Band de El Cobre y la colaboración entre Kotryna, cantante lituana ganadora de The Voice, y el Sintergia Jazz Collective de Cuba, que juntos fusionan folclore báltico y síncopa caribeña.

FAC no solo será sede, será un verdadero laboratorio de fusiones y encuentros. Durante varias noches, sus naves se llenarán de propuestas que van desde el jazz más puro hasta diálogos con músicas tradicionales, electrónicas y experimentales.
